El primer contacto visual es importante ya que una almohada debe gustar no por las flores, colores o el estampado ya que este lo proporcionará la funda donde irá insertada la almohada, sin embargo una almohada blanca podrá mostrarse ofreciendo limpieza e higiene. Además, el volumen de la almohada es un factor también determinante en la selección, pero lo más importante es que este volumen perdure y se mantenga con el tiempo de uso.
En muchas ocasiones cuando una almohada no es blanca, es porque los rellenos que se utilizan pueden ser de colores, reciclados, fibras oscuras que son normalmente desperdicios de procesos textiles que posteriormente aprovechan fabricantes para elaborar almohadas. Por lo tanto pueden dar una buena impresión a la primera vista pero podrán no cumplir con la higiene requerida por el usuario y durar muy poco tiempo aplastándose muy rápido.
Las almohadas de este tipo normalmente duran cuando mucho un mes.
Por ello, lo importante y recomendado por Almohadas Alsim ® es considerar una almohada de color blanco y rellena con fibras vírgenes que podemos conseguir en el mercado nacional en escasa cantidad o en el extranjero con una gran variedad de texturas que otorgan gran suavidad y mantienen el volumen mucho tiempo, mínimo un año.